Día 2: Cinque Terre

Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore formas una de las joyas más impresionantes de Italia, 5 pueblos de la Spezia que quitan el aliento.

riomaggiore

Cinco pueblos con muchísimo encanto, uno de esos lugares a los que volverías sin pensarlo dos veces.

Empezamos el día y nos dirigimos a la estación de tren de la Spezia Central. Compramos la Cinque Terre Card Tren de un día el precio 16,00€/persona. Habíamos dormido en la Spezia, tal como os comentábamos en la entrada anterior. Lo ideal es empezar pronto si queremos hacer la visita en un día.

Horarios del tren:

Horario-tren-Cinque-Terre

Toda la información la podéis encontrar aquí.

Cinque Terre es un parque natural reconocido como Patrimonio Mundial de la Humanidad en 1997. Está formado por cinco pueblos encantadores, de bonitos colores y un entorno precioso. Los pueblos que lo componen son: Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.

Hace años había visto una foto de uno de ellos. Lo anoté en la lista de lugares que tenía que conocer. Por ese motivo incluimos la visita en nuestra ruta de hecho, no podía faltar.

Empezamos el recorrido visitando el pueblo que quedaba más lejos de La Spezia, Monterosso.

  • Monterosso

es el pueblo más accesible en coche y el único que dispone de playa. En éste también hay más servicios, hoteles, restaurantes…

Monterrosso
Monterrosso
Monterrosso
Casas tonos color pastel
  • Vernazza

Es la que más conserva su aspecto marinero. Aparte de la visita del pueblo, también recorrimos un sendero por los viñedos, desde dónde hay unas vistas preciosas.

Vernazza
Vernazza desde lo alto de los viñedos

Para comer allí nosotros optamos por algo rápido ya que no teníamos mucho tiempo si queríamos visitar los cinco pueblos en el mismo día y dormir en Lucca. Cogimos en uno de los locales unas focaccias de pesto que estaban bueniíiiisimas y un cucurucho de pescado frito algo muy típico allí.

Focaccia
Focaccia “friggitoria Batti Batti”
  • Corniglia

Es el único pueblo de las Cinque Terre que no da al mar y el más pequeño. Tiene mucho encanto. Al llegar hay dos opciones o subir en autobús que entra con el ticket o subir por unas escaleras. “Lardarina”, 33 rampas y 377 escalones. Nosotros subimos por las escaleras, si no estáis en forma, estáis cansados, vais con niños o lleváis equipaje recomendamos subir en autobús. Para bajar intentamos bajar en autobús pero no estaba bien señalizado de dónde salía y nos pasó por delante así que bajamos por la escaleras de nuevo.

Corniglia
Corniglia
  • Manarola

Otro pueblo pintoresco con casas coloridas enclavadas en la piedra.

Manarola
Manarola
  • Riomaggiore

Nuestro preferido, si salís de la Spezia es el más cercano, nosotros lo dejamos para el final, como postre a un día encantador. En Riomaggiore volvemos a encontrar casas de colores, empinadas en la montaña y finalizando en un pequeño embarcadero desde el que podemos observar todo el pueblo.

Riomaggiore
Riomaggiore

Una vez terminamos las visitas nos volvimos a montar en el tren para llegar a La Spezia y de allí coger el coche y dirigirnos a Lucca.

En Lucca dormimos en Il Linchetto, una Guesthouse a las afueras dónde pudimos aparcar fácilmente el coche, y dónde destacamos la amabilidad de la dueña, 73€ la habitación doble. Nos recibió con unas copas de Prosecco.

Lucca
Lucca

De Lucca poco podemos comentar ya que llovía a mares. Salimos a visitar la ciudad amurallada pero la lluvia no nos permitió disfrutar de su encanto.

Guía completa de la ruta Barcelona – Italia en coche

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